Cómo Manejar los Nervios Antes de la PAES: Lo Que Puedes Hacer Ahora

¿Los nervios te están ganando antes de la PAES? Descubre 8 cosas concretas que puedes hacer ahora mismo para manejar la ansiedad, estudiar mejor y llegar más tranquilo al 30 de noviembre.

Cómo Manejar los Nervios Antes de la PAES: Lo Que Puedes Hacer Ahora

Faltan semanas para la PAES Regular y ya sientes que el estómago se te aprieta solo de pensar en la prueba. Te cuesta concentrarte, duermes mal, y hay momentos en que la cabeza empieza a dar vueltas sola con preguntas como "¿y si no me alcanza el puntaje?" o "¿y si me pongo en blanco?".

Si te suena familiar, esta nota es para ti. No para cuando estés sentado en la sala de rendición — sino para ahora, mientras todavía tienes tiempo de hacer algo al respecto.


Por qué los nervios aparecen ahora

La ansiedad antes de un evento importante no aparece el día del evento — aparece semanas antes. Y tiene sentido: tu cerebro detecta que algo importante se acerca y activa el sistema de alerta.

El problema es que cuando esa alerta se mantiene encendida por demasiado tiempo, empieza a interferir con el estudio, el sueño y la concentración — exactamente las tres cosas que más necesitas en esta etapa.

La buena noticia: hay cosas concretas que puedes hacer ahora mismo para bajar esa activación y volver a funcionar bien.


1. Nombra lo que sientes

Suena simple, pero tiene un efecto real. Cuando pones en palabras lo que estás sintiendo — "estoy ansioso porque me preocupa no llegar al puntaje que necesito" — el cerebro procesa la emoción de forma diferente. La respuesta de estrés baja.

No tienes que resolverlo todo. Solo nombrarlo ya ayuda.

Puedes hacerlo escribiendo, hablando con alguien o simplemente diciéndolo en voz alta. "Estoy nervioso por la PAES y eso es normal."


2. Separa lo que puedes controlar de lo que no

Una gran parte de la ansiedad pre-PAES viene de preocuparte por cosas que no dependen de ti: qué tan difícil saldrá la prueba, cómo les irá a los demás, si el puntaje alcanzará exactamente.

Ninguna de esas cosas puedes controlarlas. Y gastar energía mental en ellas no cambia nada — solo te agota.

Lo que sí puedes controlar es concreto:

  • Cuánto estudias hoy
  • Cómo organizas tu semana
  • Si duermes bien esta noche
  • Si te mueves un poco durante el día

Cuando notes que la cabeza empieza a irse hacia preguntas sin respuesta, tráela de vuelta a lo concreto: ¿qué puedo hacer en las próximas dos horas?


3. Estudia — pero con método

Uno de los principales combustibles de la ansiedad es la sensación de no estar listo. Y la única forma real de apagarla es prepararse.

Pero hay una trampa: estudiar de forma caótica — saltando de tema en tema, sin saber si estás avanzando — no baja la ansiedad. La sube. Porque estudias mucho pero no sientes que progresas.

Lo que sí ayuda:

  • Tener un plan claro por semana — qué temas, cuántas horas, cuándo
  • Medir el avance — hacer ensayos y ver cómo evoluciona tu puntaje
  • Trabajar tus brechas específicas — no repasar todo, sino lo que realmente tienes flojo

Cuando sientes que tienes un plan y que estás avanzando, la ansiedad baja sola.


4. Mueve el cuerpo todos los días

El ejercicio es uno de los reguladores de estrés más efectivos que existen. Cuando te mueves, tu cuerpo metaboliza el cortisol — la hormona del estrés — y libera endorfinas que mejoran el estado de ánimo.

No necesitas ir al gimnasio. Basta con 30 minutos de caminata, bicicleta, bailar en tu pieza o lo que sea que disfrutes. Hazlo todos los días, aunque sea poco.

El efecto en los nervios y en la calidad del sueño es real y medible. Y el sueño afecta directamente tu capacidad de concentrarte y memorizar — lo que más necesitas ahora.


5. Cuida el sueño activamente

La ansiedad y el mal sueño se retroalimentan: los nervios te hacen dormir peor, y dormir mal sube los nervios. Para romper ese ciclo, el sueño necesita atención activa.

Cosas concretas que ayudan:

  • Horario fijo para acostarte y levantarte, incluso los fines de semana
  • Sin pantallas al menos 30 minutos antes de dormir
  • No estudiar hasta el último momento del día — deja al menos una hora de actividad tranquila antes de intentar dormir
  • Si no puedes dormir por los pensamientos, prueba escribir en papel lo que te preocupa antes de acostarte — literalmente "dejar los pensamientos fuera de la cabeza"

6. Limita el consumo de contenido ansioso

En las semanas previas a la PAES, los grupos de WhatsApp y las redes sociales se llenan de comentarios que generan más angustia que tranquilidad: "¿alguien más siente que no va a llegar?", "qué difícil está el temario este año", comparaciones con otros compañeros.

Consumir ese tipo de contenido no te ayuda a prepararte mejor — solo sube el ruido mental.

Silencia los grupos que te generan ansiedad. No como solución permanente, sino como medida temporal para llegar mejor a la prueba. Tu bienestar importa más que estar al tanto de todo.


7. Habla con alguien

La ansiedad crece en silencio. Cuando la guardas para ti solo, se hace más grande.

Hablar con alguien — un amigo, un familiar, un compañero de estudio — no tiene que ser para buscar soluciones. A veces basta con decir "estoy muy nervioso por la PAES" y que alguien te escuche.

Si sientes que la ansiedad es tan intensa que te impide estudiar, dormir o funcionar con normalidad durante varios días seguidos, considera hablar con un profesional de salud mental. No hay nada de malo en pedir ayuda cuando la necesitas.


8. Recuerda por qué estás haciendo esto

En medio de los nervios es fácil perder de vista el panorama completo. La PAES es un medio, no un fin. Lo que está al otro lado es la carrera que quieres estudiar, los próximos años de tu vida, una versión tuya que sabe más y puede más.

Eso no desaparece por un resultado. Y la prueba, aunque importa, no define todo lo que eres ni todo lo que puedes llegar a ser.

Tener eso claro no baja la ansiedad mágicamente — pero le da un contexto más sano a lo que estás viviendo.

La semana antes de la prueba

A medida que se acerca el 30 de noviembre, los nervios van a subir — eso es esperable. Lo que puedes hacer:

  • No cambies tu rutina de estudio — mantén el horario que ya tienes
  • Haz un ensayo final a comienzos de la semana anterior, no el día antes
  • Prepara todo lo que necesitas llevar con días de anticipación (cédula, tarjeta de identificación, lápiz, goma)
  • Conoce con anticipación tu local de rendición — ve si es necesario para no tener sorpresas el día de la prueba
  • El día antes: descansa. No estudies. Lo que sabes ya lo sabes.

Prepárate bien — esa es la base

La mejor defensa contra la ansiedad es llegar sintiéndote listo. Y para eso queda tiempo. Con un plan claro, práctica constante y ensayos reales, puedes llegar al 30 de noviembre sabiendo que hiciste lo que podías con el tiempo que tenías.

En el Preu Filadd encuentras todo lo que necesitas para las semanas que quedan: ensayos completos, clases por eje temático y seguimiento de progreso para ver cómo avanzas semana a semana.

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